Regular las emociones implica poder reconocer lo que se siente, tolerarlo y expresarlo de manera adecuada.
Muchos niños experimentan emociones intensas, pero aún no cuentan con las herramientas necesarias para manejarlas, lo que puede traducirse en estallidos emocionales, llanto inconsolable, enojo desbordado o, por el contrario, retraimiento.
Estas dificultades no significan que el niño sea “demasiado sensible” o “exagerado”. Más bien indican que su sistema emocional se desborda con facilidad y que necesita ayuda para aprender a calmarse, entender lo que le ocurre y encontrar respuestas más ajustadas.
Puede considerarse cuando…
El cambio no ocurre solo en sesión. Ocurre cuando el niño se siente comprendido, los padres se sienten acompañados y el colegio actúa como aliado.
Acompañamiento al niño
Acompañamiento a la familia
Acompañamiento al colegio
Acompañamos a niños y adolescentes a través de psicoterapia infantil y adolescente profesional, respetando su proceso y singularidad.